Tratamientos oculares en Benicàssim

Tratamientos oculares

En Centro Óptico Benicasim contamos con un cualificado grupo de profesionales que atenderán con detalle todas sus necesidades. Nuestro objetivo es que cada paciente conozca los problemas y los tratamientos oculares más comunes con el fin de encontrar una solución adecuada para usted.

Dolencias oculares

El ojo es uno de los órganos más complejos e interesantes del cuerpo humano, son, además, la principal vía que tenemos para percibir el mundo exterior. Focalizan diferentes elementos ubicados a distintas distancias de nosotros, por lo que vemos montañas localizadas a muchos kilómetros y también algo tan pequeño como un grano de arena.

Con los años, nuestros ojos están expuestos a sufrir algunas enfermedades o dolencias que, de no detenerse a tiempo, pueden afectar a nuestra visión de forma muy negativa. Por este motivo debemos cuidarlos, realizando chequeos ordinarios para controlar que todo esté bien.

El ojo, presenta diferentes tipos de molestias, entre ellas se encuentran:

Ambliopía

Se conoce también como ojo vago, esta dolencia se presenta cuando el ojo, sin ningún motivo aparente, tiene pérdida parcial de la visión. Tiene la particularidad que la baja visión no mejora, o más bien poco, aún con el uso de lentes. En raras ocasiones se presenta en ambos ojos.

Las ambliopías pueden ser funcionales u orgánicas. Las primeras se refieren al funcionamiento del sistema visual, es decir, aquellas que no son producidas por ninguna enfermedad o lesión ocular, como el caso de la ambliopía refractiva, la estrábica o la histérica.

En el caso de las orgánicas, estas surgen cuando el ojo padece una lesión, desorden o enfermedad. Como la catarata congénita o caída del párpado superior, las ambliopías ocasionadas por envenenamiento, o la nutricional, causada por una mala calidad de la dieta.

Astigmatismo

Este problema surge, ya que la córnea no es esférica, los rayos luminosos se dispersan, y por tanto, la imagen que se forma en la retina es borrosa.

Dichos trastornos son casi siempre congénitos, es decir, que se manifiestan desde el nacimiento y se observa una predisposición hereditaria cuando aparecen. Casi todos los astigmatismos están presentes al nacer y se caracterizan por la deformación de la córnea.

Los síntomas de esta dolencia son debidos, sobre todo, al esfuerzo que tiene que realizar el ojo para mejorar el enfoque y a menudo se presenta después de realizar una actividad visual como leer, trabajar de noche, con una luz inadecuada o muy poca.

Cataratas

Es un problema fisiológico que nos afecta a casi todos con la edad y se manifiesta a partir de los 65 años. Consiste en la pérdida de la transparencia del cristalino. El problema se puede corregir mediante la cirugía para extraer la catarata y reemplazarla con una lente artificial.

Daltonismo

Es un padecimiento que impide a los conos de la retina distinguir todos los colores o ciertos tonos de color. La mayoría de personas no distinguen entre el rojo y el verde, mientras que otras no pueden hacerlo con el azul y el amarillo.

Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

Es una enfermedad ocular degenerativa y es la principal causa de ceguera en personas de más de 50 años. Algunos de los síntomas son ver borroso, ver líneas torcidas o una mancha negra en el centro del campo visual. Influye en la visión central directa, necesaria para las actividades de la vida diaria como leer, conducir o identificar a las personas.

Existen algunos consejos prácticos para prevenir este padecimiento como: utilizar gafas de sol para evitar la acción directa de los rayos solares, incluso cuando esté nublado. También es muy importante llevar una vida saludable, con una dieta rica en frutas y verduras (col rizada, berzas, espinacas, etc.), evitar el sobrepeso, la hipertensión y el tabaquismo.

Para descartar posibles patologías se puede hacer un test (la rejilla de Amsler).

Estrabismo

Más conocido como "ojos bizcos". Está caracterizado por la desviación involuntaria de los ojos, es decir, mientras uno de los ojos mira a un objeto, el otro se desvía en otra dirección.

Según el giro de los ojos podremos clasificarlos como estrabismos convergentes (si se produce hacia la nariz) divergente (si se produce hacia las orejas) o verticales (si es hacia arriba o abajo).

Foria

Es una disfunción binocular en la que el ojo no enfoca bien los objetos, habitualmente suelen verse dobles. Prácticamente el 75 % de las personas tiene forias más o menos importantes. Una persona con este problema hace un esfuerzo continuo para converger sus ojos sobre el objeto y así evitar verlo doble, lo cual se traduce en una fatiga visual.

Esta disfunción binocular puede resolverse mediante un programa adecuado de ejercicios.

Glaucoma

Es una de las primeras causas de ceguera en nuestro país. Consiste en la elevación de la presión interna del ojo debido a una salida insuficiente del humor acuoso (el líquido que llena la cámara interior del ojo). Cuando el drenaje del humor no se realiza correctamente, este se acumula y presiona el nervio óptico produciendo pérdidas en la visión irreversibles.

Afortunadamente, si se descubre a tiempo y se trata, se puede evitar la pérdida de visión.

Hipermetropía

Es un trastorno de la visión en la que los rayos luminosos que penetran el ojo convergen en un punto posterior a la retina. Es decir, se trata de un defecto contrario a la miopía.

El ojo hipermétrope tiene dificultad para enfocar los objetos que se encuentran más cerca, que son los que precisan una convergencia más elevada para ser vistos correctamente. Por eso, el problema principal de esta dolencia y los síntomas más evidentes se presentan cuando el ojo capta una visión borrosa de los artículos más cercanos.

Miopía

Es un defecto de la visión que se da cuando los rayos luminosos que penetran en el globo ocular convergen en un punto situado delante de la retina.

Popularmente se la conoce como “vista corta” porqué permite ver a distancias pequeñas, pero mal de lejos. El miope es un especialista en visión próxima. Al contrario que el hipermétrope.

Casi todas las miopías tienen un componente hereditario y por eso, a menudo, cuando los padres son miopes los hijos acostumbran a serlo. Pero también existen otras circunstancias externas que las provocan: un exceso de trabajo visual o unas condiciones de trabajo poco favorables, con luz insuficiente. Ello puede causar la aparición de la miopía y su desarrollo posterior.

Este problema se desarrolla durante la infancia y se estabiliza en la adolescencia. Es la conocida como miopía simple, la que las dioptrías no pasan de seis. En el caso de la miopía progresiva, ser presenta menos que la anterior, pero es más importante, ya que se acentúa con los años.

Ojo seco

Se produce cuando la cantidad y calidad de las lágrimas disminuye. Esto ocurre por la edad, por algunos medicamentos, el humo, la fatiga ocular, rechazo de algunas lentes de contacto, entre otras. Las lágrimas son un elemento importante para nuestro ojo ya que lo mantienen húmedo, para solucionarlo se pueden utilizar lágrimas artificiales en gotas.

Presbicia

O vista cansada, es la disminución de la capacidad que tiene el ojo de acomodación, se detecta ante la dificultad de leer o escribir. Un signo típico de la persona présbita es la tendencia de alejarse del texto al mirar de cerca.

A partir de los 40 años es cuando suele aparecer la presbicia y se debe a varios factores como la diabetes, la anemia, una alimentación pobre o incluso por el desarrollo de algunas profesiones asociadas a condiciones como visión próxima, que aceleran la aparición del problema, como trabajar muchas horas ante el ordenador.

La presbicia aumenta hasta los 70 años, así que es recomendable hacerse una revisión cada dos años para adaptar las lentes a las dioptrías.

Apueste por nuestra experiencia. Le esperamos en: 
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